jueves, 14 de enero de 2016

THE KNICK: Entre la genialidad y la Adicción.

"Vivimos en un momento de infinitas posibilidades.
Hemos aprendido más sobre el cuerpo humano en los últimos 5 años que en los 500 anteriores".
Dr. John W. Thackery (Clive Owen)

The Knick se inspira en la historia real del Knickerbocker, un hospital neoyorquino que estuvo en servicio en la zona norte de Manhattan desde finales del siglo XIX hasta 1979, y nos presenta  las experiencias diarias, y sobre todo personales, del grupo de innovadores cirujanos, enfermeras y equipo del hospital.

La Serie se encuentra ambientada a principios del siglo XX, y se centra en el ejercicio de la medicina moderna, en la que los médicos no dudaban en sobrepasar los límites de la ética y la moral de su época en favor de la investigación científica, en una época donde las enfermedades presentaban elevadas tasas de mortalidad, además de la ausencia de antibióticos, lo cual hacía del ejercicio de la medicina un ejercicio de ensayo y error, dónde la medicina aún no contaba con la suficiente cohesión entre sus médicos para ofrecer soluciones a los problemas de salud pública de una ciudad en crecimiento y puerto de entrada para los inmigrantes que consolidaron el crecimiento del país.



The Knick tiene como personaje central  al Dr. John W. Thackery “Thack” (Clive Owen, Sin City, Los Niños del Hombre), un genial y arriesgado cirujano que empezaba a aplicar en la mesa de operaciones avances científicos como la electricidad o los rayos X. El problema es que sus métodos que se basan en su enorme talento médico, que muchas veces acaban en auténticas carnicerías, se contrapone a sus vicios y secretos de su oscura vida privada.

El Knickerbocker no es sólo un hospital, es también un reflejo de la incipiente sociedad neoyorquina, con un sentimiento profundamente clasista y tolerante con la corrupción, como se muestra en los arreglos del Señor Herman Barrow (Jeremy Bobb, Conoces a Jack conocida en español más como El Doctor Muerte) director del hospital con los nacientes “sindicatos”, o en las luchas entre los conductores de ambulancias por quedarse con los heridos que necesitan atención.

Aunque ubicado en el norte de los Estados Unidos, las clases sociales que apoyan económicamente al hospital se encuentran en contra de la integración racial, el propio doctor Thackery,  aun siendo cirujano brillante y un reconocido adicto a la cocaína, es un racista arrogante que desprecia a Dr. Algernon Edwards (André Holland, Selma) un médico negro recién llegado de Europa que con técnicas revolucionarias intenta hacerse un lugar en el equipo médico del hospital.

Del mismo modo, nos muestra las luchas de las mujeres por encontrar un lugar en las diferentes posiciones sociales de la sociedad americana, desde Cornelia Robertson (Juliet Rylance, Siniestro), hija del Capitán August Robertson (Grainger Hines, Lincoln, Rocky II) principal auspiciante del Hospital, que desde la junta directora del Knickerbocker intenta luchar por la integración racial, los brotes de enfermedades muy contagiosas que aquejan a la ciudad por la inmigración sin controles de personas desde Europa y al mismo tiempo hacer que sus opiniones sean tomadas en serio por parte, no sólo de su familia, sino del resto de personas que conforman la junta del hospital. También nos encontramos con la hermana Harriet (Cara Seymour, Pandillas de Nueva York, American Psico) que no sólo hace labores de enfermera en el hospital, sino que también “ayuda” a mujeres con embarazos no deseados, aún en contra de sus votos religiosos pero en favor de una mejor posición de las mujeres y como una forma de lucha contra la pobreza. También encontramos a la enfermera Lucy Elkins (Eve Hewson, más conocida como la hija del cantante Bono, Puente de Espías) que será la cómplice enamorada del Doctor Thack en su adicción a la cocaína, la que se convertirá en el motor de sus obsesiones y que se alimentará de todas las técnicas médicas en desarrollo para ir ganando un espacio cada vez más independiente en su compresión del cuerpo humano femenino.



Con una dirección en la cual resalta la estética del arte y una muy cuidada fotografía, Steven Soderbergh (Sexo, Mentiras y Video, Erin Brockovich, Traffic) hace presencia en su primera experiencia en una serie de televisión, sin olvidar que realizó para HBO la película  Behind the Candelabra acerca de la vida del pianista y “showman” Liberace, pero que constituye el proyecto de más duración que ha emprendido hasta el momento, puesto que se haya en espera de su tercera temporada que se transmite en el Canal MAX de HBO.


martes, 5 de enero de 2016

JESSICA JONES: La Consolidación de Netflix en el Universo Marvel

Tomando una historia de las menos conocidas del Universo Marvel, entregándole el papel protagónico a las historias alrededor de un hombre que puede tener todo lo que quiera porque puede obligar a los demás a hacer todo lo que él quiere, no encontramos a Jessica Jones, super humano que adquiere sus poderes en un accidente automovilístico en el que pierde a sus padres y a su hermano, pero que gana la habilidad de la super fuerza y la capacidad de dar grandes saltos, casi al nivel de volar.

Atormentada, sumergida en el alcohol y en sus profundos sentimientos de autocompasión, nos encontramos con la Investigadora Privada y única propietaria de Investigaciones Alias, Jessica Jones (Krysten Ritter Apartamento Número 23), quien una vez liberada de los efectos del Killgrave – El Hombre Púrpura- (David Tennant, Doctor Who No. 10, Harry Potter y el Cádiz de Fuego) se ha dedicado a recuperar las partes de su vida en las que influenciada por las ordenes de Killgrave hizo muchas cosas de las que se siente profundamente avergonzada, en especial por el intento por redimirse a sí misma por ser una asesina.


En su cruzada personal, se verá involucrada en investigaciones que la llevarán de nuevo al rastro del hombre púrpura y de la fijación de éste por poseer de nuevo las acciones de Jessica, de poseer su amor, de ser su totalidad.  La gran obsesión de Killgarve por Jessica, lleva a crear alrededor de ella toda una serie de tramas por medio de las cuales pueda dominarla de manera indirecta, crear un ambiente en el que ella no pueda ser controlada pero si manipulada para hacer lo que el hombre púrpura desea. Por medio de flashbacks, la historia nos presentará los hechos por los cuales Jessica no sólo se hizo una superhumana sino también los actos que han llevado a su sentimiento de autocompasión.


Aunque la serie está escrita y producida por Melissa Rosenberg, guionista de la saga de Crepúsculo, nos encontramos con una historia madura, cargada con el auto sufrimiento de la impotencia de situaciones que desbordan los propios poderes – o superpoderes-, con las acciones, que en la inconsciencia propia o de la manipulación de los demás, se realizan. Jessica Jones es la forma en la que nos insertamos en la investigación a la inversa, sabemos los resultados, conocemos la causa, pero seguimos sin poder controlar todos los efectos. 

Es una serie que tiene un buen potencial, pero que se desarrolla muy apresuradamente en especial en sus últimos capítulos. Las actuaciones se encuentran bien logradas y muy convincentes – dentro del universo del cómic-, pero que termina en algo de decepción por el desarrollo atropellado de los acontecimientos y varias historias sueltas que no terminan de causar impacto en la historia. Aún no se anuncia la posibilidad de una segunda temporada. 




Jessica Jones es la segunda serie de una saga de las cuatro historias que Netflix hace junto a Puño de Hierro, Daredevil y Luke Cage. Cada una consta de 13 episodios y se juntan en la miniserie The Defenders, que hace referencia al grupo de superhéroes de Marvel al que pertenecen o pertenecieron éstos héroes en algún momento.



miércoles, 30 de diciembre de 2015

ROMAN POLANSKI: ENTRE LAS REPETICIONES Y LAS CONTINUIDADES

Dos años antes de que comenzara la Segunda Guerra Mundial, la familia de Roman Polanski regresó a Polonia desde Francia. Tiempo después, el director haría el viaje contrario para alejarse de un pasado que incluía la reclusión de sus padres en un campo de concentración, pues su madre, una rusa descendiente de judíos, fue asesinada en el campo de concentración de Auschwitz y su padre sobrevivió al campo en Mauthausen. El joven Polanski sobrevivió tras haber sido llevado del gueto de Cracovia al campo, donde fue albergado por campesinos, escondido en un establo.

Imgen tomada de: http://i2.cdn.turner.com/cnnnext/dam/assets/150227121148-06-polanski-exlarge-169.jpg

El cine en Polonia pasaba entonces necesariamente por la propaganda alemana, pero aún así el joven Polanski aprovechó aquellas lecciones, que le hicieron decantarse definitivamente por su vocación de cineasta. En los años cincuenta, primero apareciendo como actor en algunas películas y después estudiando en la escuela de Lodz, Polanski se fue iniciando poco a poco en el cortometraje. Allí estaban ya los rasgos de su futuro cine: el humor negro y el lado más surrealista de las relaciones humanas. 

En los filmes de este director se habla de personas en manos de lo malvado, ya sea en el mundo de sus temores o en la vida real. Satanismo, violencia y huida: a Roman Polanski no le gusta hablar sobre su vida, pero sus obras lo hacen por él. 

El Cuchillo en el Agua (1962), su primer largometraje, le convirtió en una figura reconocida internacionalmente. Era la primera película polaca de posguerra que no hablaba de la contienda. La aparición de desnudos, el peculiar estudio de los personajes y la tensión dramática a que los sometía, contribuyeron a que su cine se diferenciara del que se estaba realizando en el Este en aquel momento. El Cuchillo en el Agua serviría de referente a otros títulos posteriores, como Calma total (1989), de Philip Noyce.



A pesar de haberse convertido ya en un reconocido director en Polonia, Polanski decidió irse a Francia. Allí conocería a su colaborador más asiduo, el guionista Gérard Brach, con quien compartiría su éxito internacional en dos títulos emblemáticos: Repulsión (1965) y Callejón sin salida (1966), ganadoras, respectivamente, del Oso de Plata y Oro en el Festival de Berlín. Ambas aislaban a los personajes en un hogar que se iba volviendo cada vez más hostil y ahondaban en la psicología perturbada de sus protagonistas.


La Danza de los Vampiros (1967) se acercaba claramente al terror clásico pero sin abandonar el sentido del humor que le permitía colocar a un vampiro judío, a quien no afectan los crucifijos, junto a la historia erótica que acompaña al género. Aquí Polanski trabajó junto a su mujer, Sharon Tate, es así donde se entrelaza la realidad con sus obras, ya que en 1969 perdió a su esposa, Sharon Tate, embarazada de ocho meses, al ser asesinada por seguidores de la secta de Charles Manson en Los Angeles, justo después de que Polanski hubiera dirigido El bebé de Rosemary (1968), su título más carismático. El bebé de Rosemary, cuyos papeles fueron ofrecidos en un principio a Robert Redford y Jane Fonda, tuvo como principal acierto situar una historia demoníaca en el mismo centro de Nueva York, rodeada de acciones absolutamente cotidianas.


Después de ser acusado por ese crimen, las películas de Polanski se tornaron aún más crueles, llenas de un sarcasmo latente, por lo que el director comenta: "Era obvio que mi siguiente filme, fuera el que fuese, sería más oscuro y sangriento. Si hubiese rodado una comedia me habrían acusado de insensible", declaró el director de cine. 

Al igual que anteriormente había sentido el impulso de salir de Europa, tras el asesinato de su esposa Polanski salió de Estados Unidos. En Europa completaría dos proyectos: Macbeth (1971) y ¿Qué? (1973). La primera, protagonizada por John Finch y Francesca Annis, acabó siendo financiada por Playboy, después de tratos fallidos con Allied Artists y Universal, lo que le valió no pocas críticas y una calificación X. La segunda, con Marcello Mastroianni y Sydney Rome, volvía a tener una casa (en este caso una villa) como centro neurálgico de los desatinos de un grupo de personajes, y para algunos ocupa la segunda parte de una trilogía que tendría sus otros dos vértices en Repulsión y El Quimérico Inquilino. En 1974 Polanski regresó a Hollywood. Allí le esperaban el alumbramiento de uno de los clásicos del cine negro: Chinatown (1974), y un juicio por mantener relaciones sexuales con una menor, razón por la cual fue expulsado del país. De hecho no ha podido volver a Estados Unidos a riesgo de ser encarcelado. Chinatwon, basada en un hecho que ocurrió a finales de los años treinta, obtuvo un Oscar al Mejor Guión original, escrito por Robert Towne. 



De regreso en Europa, Polanski volvió a sumergirse como actor en un guión claustrofóbico en El quimérico inquilino (1976), que cambiando el género del protagonista se parecía mucho a Repulsión. Lo más brillante de la película es el juego en que se ve inmerso el espectador, intentando averiguar si la paranoia del personaje interpretado por Polanski es tal, o si realmente está amenazado. El quimérico inquilino, que contó también en su reparto con Isabelle Adjani y Shelley Winters, tenía uno de sus mejores golpes de efecto en la banda sonora compuesta por Philippe Sarde. En 1979 adaptó el clásico de Thomas Hardy, Tess, protagonizado por Nastassja Kinski. A partir de ese momento, la obra de Polanski encontraría distintos altibajos. Frente a títulos comerciales como Frenético (1988), protagonizada por Harrison Ford y Emmanuelle Seigner (pareja de Polanski), se encuentran estrepitosos fracasos comerciales como Piratas (1986). La muerte y la doncella (1994) volvía a colocar la tensión en un espacio cerrado y se internaba por primera vez en el terreno de la política. Lunas de hiel (1994), sin embargo, regresaba a los escenarios marítimos (al menos en parte), al igual que lo había hecho El Cuchillo en el Agua, y se mueve por el pantanoso terreno de los personajes de comportamiento cambiante que tanto apasionan al director y a su guionista, Richard Brach.

Años después rodó La Novena Puerta (1999), rodada en parte en España y protagonizada por Johnny Depp. La adaptación de la novela de Arturo Pérez Reverte El Club Dumas le sirvió a Polanski para volver a encontrarse con el terror psicológico y con lo demoníaco, pero, a pesar de las expectativas, la película no gozó de buenas críticas. Sí mereció reconocimiento unánime El pianista, obra con la que Polanski se siente relacionado con la historia del pianista polaco Wladyslaw Szpilman, quien espera en constante estado de terror y al borde de la inanición el final de la guerra. En esta película el director reelabora el trauma de su niñez.




Polanski se ha convertido, forzado por su prohibición de regresar a Estados Unidos, en un director itinerante por Europa. Sus temas son recurrentes pero atados a un espectro suficientemente amplio como para permitirle dar giros en su carrera. Es quizá esa “reclusión” europea la que le ha permitido mantenerse como un autor y salvarse de ser convertido en una pieza más del engranaje comercial estadounidense, donde una vez pareció tener una prometedora carrera.

LA TEORÍA DEL TODO: LA VISIÓN FEMENINA DEL PADECER AL GENIO

El gran problema con las biografías de personajes muy conocidos en la historia se encuentra en que se le quiere dar un sentido de épica a sus acciones, lo cual para un personaje aún vivo genera cierta aprehensión al espectador.
Imagen tomada de: https://unlibroparaestanoche.files.wordpress.com/2015/02/la-teoria-del-tod-poster.jpg


Sin embargo, la historia del Todo se aleja de éste sentido, no intenta mostrar el combate de la enfermedad que Steven Hawking (interpretado por Eddie Redmayne, Los miserables) ha sufrido y aun así ha llegado a desarrollar las teorías del universo que lo han hecho conocido alrededor del mundo. Ésta es la historia vista desde la perspectiva de su primera esposa Jane Wilde (Felicity Jones, The Amazing Spider-Man 2), quién de manera muy arriesgada asume el cuidado amoroso y agotamiento físico y mental de una persona que sufrirá en un muy corto periodo de tiempo de la movilidad de todo el cuerpo generado por una enfermedad motoneural relacionada con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que hasta el momento sigue siendo una enfermedad degenerativa incurable.

Así que es una historia que se encuentra entre los sucesos, la escritura del libro La Breve Historia del Tiempo y el amor que nace y se desarrolla entre dos personas. Personas con creencias opuestas, puesto que mientras la crianza firmemente anglicana de Jane se contrapone al análisis del mundo desde la física y en especial desde la matemática, espacios desde los cuales intenta desarrollar el Señor Hawking la comprensión del universo, éste contexto presupone la contraposición de los dos puntos de vista entre los protagonistas. Más sin embargo no se presenta de manera notable en la película, es un subtexto que sólo muestra su luz en la aceptación  del Señor Hawking en su libro, de que existe la posibilidad de un ser superior que ha podido crear todo.


Siendo la adaptación del Libro "Travelling to Infinity: My Life With Stepen" , el peso de la narrativa se encuentra en la actuación de Felicity Jones, y en especial en el debate que existe entre la fortaleza de una mujer que por amor a su familia y la piedad inculcada por su formación anglicana, se contrapone a la mujer que siente una profunda admiración y que intenta facilitar la vida a una mente brillante, mientras se consume en la vida de otro, en un sacrificio que no ve ni valora nadie.


sábado, 28 de noviembre de 2015

PERDIDA, UN TRILLER EN DOS TIEMPOS


Basada en la novela homónima de Gillian Flynn en el 2012, nos aproxima a la historia de la celebración del quinto aniversario del matrimonio de Nick Dunne (Ben Affleck) y Amy Elliot Dunne (Rosamund Pike) y particularmente la misteriosa desaparición de ésta última en un confuso evento que altera la rutina diaria del matrimonio. El director David Fincher (Seven, El club de la pelea, Red Social, Trilogía Millenium)  genera una historia circular,  que por medio de un constante uso de los Flashbacks establece el carácter de los personajes, las motivaciones y los eventos (y retorno) que alimentan el día del aniversario y los sucesos siguientes.

La historia juega con la narrativa, y con ella con nuestros prejuicios de los personajes, la idea del matrimonio, de la familia y las motivaciones que conllevan a la desaparición, todo desde la reflexión inicial que hace Nick mientras su esposa reposa en su pecho ambos tumbados en la cama: “¿qué nos hemos hecho a través de los años?”.

En el desarrollo de un thriller lo que marca la diferencia es la capacidad de envolver al espectador, Perdida a través de las actuaciones nos convence de la historia, los flashbacks nos arrastran a seguir el ritmo y a empezar a jugar al detective, seguir los rastros y sacar las conclusiones.


Sin tener un ritmo frenético, envuelve al espectador en la ansiedad, planta la duda y espera emocionar.




miércoles, 25 de noviembre de 2015

PELO MALO: El Regreso del Cine Venezolano

En la historia del cine latinoaméricano, el cine venezolano ha ocupado un papel central, no sólo por el hecho de que en Venezuela el cine hizo presencia casi de inmediato con la exhibición en la ciudad de Maracaibo las escenas fílmicas tituladas Célebre Especialista Sacando Muelas en el Gran Hotel Europa y Muchachos Bañándose en la Laguna de Maracaibo apenas un año después de que los Lumière empezasen las suyas en Europa, sino también por el hecho de que en los años cincuenta con la películas La Balandra Isabel Llegó Ésta Tarde de Carlos Hugo Christensen, y el documental Araya de Margot Benacerraf, ganan en el festival de Cannes, primera el premio a mejor fotografía y el segundo el premio de la crítica a mejor documental, ponen al cine de Venezuela en la élite del cinematografía latinoamericana.

Con éstas últimas películas, se marca una época que se extiende hasta los años sesenta y que se denominó como el “nuevo cine Venezolano”, nombre que tomó casi todo el cine que presentaba una gran carga de pensamiento social y que encontraba en movimientos como el “Free Cinema”[1] británico, el “Cinema Novo” brasileño y en las fuertes influencias del denominado “Nuevo Hollywood”[2], pero con mayor presencia de la “Nueva Ola”[3] a partir de la publicación de Cahiers Du Cinema.

Con éstas buenas bases y con el apoyo generado por parte del Estado, gracias a la bonanza del petróleo, se fue fortaleciendo la industria cinematográfica venezolana, lo que permitió que se pudieran financiar películas en la década del setenta y que ofrecieron buenas historias como Cuando Quiero Llorar No Lloro (1976), de Mauricio Wallerstein; Soy Un Delincuente de Clemente de la Cerda, Se Solicita Muchacha de Buena Presencia y Motorizado con Moto Propia (1977) de Alfredo Anzola, El Pez que Fuma de Román Chalbaud, o País Portátil (1979) de Iván Feo. Historias que se forjaban desde lo cotidiano, forjándose desde la marginalidad generada por la opulencia del país pero que contrastaba con la exclusión social, y que en esa violencia generada por la lucha por la supervivencia encontraba la riqueza de la narrativa que se hacía cada vez más extensiva, que cada vez se hacía más latinoamericana.

Ese tipo de cine fue perdiendo presencia en el ámbito internacional, no sólo por las crisis del petróleo de los años ochenta, o por las políticas públicas de los diferentes Gobiernos en Venezuela, sino porque el hacer cine se hizo cada vez más exclusivo, se generó un retroceso en los apoyos gubernamentales a las expresiones artísticas, lo que devino en la casi desaparición del cine venezolano, que al igual que en la mayoría de los países del continente, se consumió en las producciones Hollywoodenses que inundaron las salas.



Sólo hasta los últimos diez años el cine venezolano ha empezado a recuperarse. Los  nuevos apoyos generados a la industria cinematográfica han generado la posibilidad de volver a explorar el país desde las nuevas realidades. Es en éste nuevo marco que se presenta a película Pelo Malo de Mariana Rondón, una historia sencilla pero llena de elementos de reflexión que denotan una gran necesidad de plantear los problemas sociales.

Junior (Samuel Lange Zambrano) es un niño que tiene el pelo afro, o más conocido como pelo malo, y que para la foto del colegio sueña con tener el pelo liso, pues sólo quién tiene el pelo liso puede ser cantante, ser exitoso. Con una actuación muy natural se nos presenta la vida de éste niño que se encuentra en una familia desintegrada por la muerte del padre, una muerte en carnaval, una muerte por la intolerancia porque estaba vestido de mujer. La viuda (Samantha Castillo) se encarga de Junior y su hermano trabajando como vigilante, pero es despedida por una investigación por robo, por ésta razón su suegra (Nelly Ramos) y abuela de Junior, pues no reconoce al segundo hijo como su nieto, propone quedarse con el niño para aligerar su carga.

En ésta tragedia se encuentra un niño con una ilusión, con un sueño desfigurado por las imágenes comerciales, que conlleva a la negación de su cuerpo por el anhelo de ser reconocido, por ser diferente. Ese anhelo es mal entendido por la madre, pues empieza a creer que el niño querer tener el pelo liso porque es homosexual, y que esto deviene porque tiene una vértebra más en la columna o por la ausencia de una figura paterna.

La mirada escrutadora que Junior posa sobre las demás personas, tiene  la capacidad de incomodarlos y sacar del interior de cada uno sus mayores temores, lo cual genera que su presencia sea incomoda y poco deseada. Así mismo, el sentimiento de soledad y de ensimismamiento genera que Junior tenga comportamientos incomprensibles para los demás, o tal vez los prejuicios que los demás se manifiestan en la imagen de Junior cargando con desaprobación cada una de las acciones que el niño realiza.

Pelo malo es un cine que en Latinoamérica se torna incómodo, cercano y muy parecido a la realidad que nos circunda y que nos desborda. Éste es un buen retorno para el cine venezolano, acorde a su historia y lugar en la cinematografía mundial.







[1] Representado por los trabajos de Lindsay Anderson, Tony Richardson, Jack Clayton, entre otros.
[2] Representado por figuras como Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Robert Altman y Woody Allen, entre otros.
[3] Representado por las películas de François Truffaut, Jean-Luc Godard, Jacques Rivette, Éric Rohmer o Claude Chabrol, y sobre todos ellos su precursor Jean Pierre Melville.

miércoles, 28 de octubre de 2015

FOXCATCHER, UNA BÚSQUEDA PERSONAL ENTRE LAS SOMBRAS

Vencido por las circunstancias, que desbordan sus posibilidades de sus esfuerzos deportivos, se encuentra Mark. Un hombre solitario, básico, que no se caracteriza por ser una persona lúcida, que vive el día entre los entrenamientos y el rememorar sus logros deportivos, mientras vive de una manera precaria, que encuentra en la sombra de su hermano Dave las cosas que anhela, una familia, un gimnasio, el conocimiento del deporte, el liderazgo y el carisma para ser seguido y admirado, rivalidad que se tensa en cada encuentro físico y verbal entre los dos personajes.

Imagen tomada de: http://reporteinformativo.mx

Con una actuación bien lograda por parte de Channing Tatum, en la interpretación de Mark Schultz, nos intenta acercar a la versión de la historia en la cual el Señor John Du Pont quiere hacer parte de la historia deportiva americana patrocinando y entrenando el equipo de lucha grecorromana de los Estados Unidos. John Du Pont (Steve Carrell) es un hombre con una gran fortuna, pero aún bajo la tutela de su madre y en el anonimato de un gran y prestigioso apellido, que quiere ser el patriota, el padre que genere orgullo con los logros, que a través de sus apoyos pueden darle un lugar especial al país en el mundo. 

La naciente relación entre el deportista y el mentor, es una relación vacía, donde el mentor que no tiene nada que ofrecer, sólo un gran ego en el que cree ser un filántropo conocedor de todos los temas de mundo y de la vida, que puede sólo él puede guiar hacia el éxito a todo aquel que lo rodea, que considera que es un modelo a seguir para cualquier persona en cualquier generación, y que ha logrado deslumbrar a su protegido, por medio de los lujos, de su historia familiar y en especial de su posición social,  generando un redireccionamiento de la figura paterna que antes ejercía sobre Mark, su hermano Dave (Mark Ruffalo), y que se centrará en la figura de Du Pont.

La admiración y figuración que tiene Dave en la vida de Mark, es el anhelo de John Du Pont. Para John es la posibilidad de tener una persona que quiere seguir sus pasos, de ser inspiración, no por el dinero sino que lo valore como ser humano,  como un héroe, como “el águila dorada”. El reconocimiento que John anhela se haya en la superación de los logros que en exhibición de caballos ha logrado su madre, es su objetivo inmediato, y sólo a través del ganar una medalla de oro en los olímpicos por parte de Mark, encontrará sosiego.




Foxcatcher es una historia que puede parecer lenta, pero que se interna en lo profundo de la personalidad de Mark, en su lucha interna por sobresalir, por encontrase y salir de las sombras, de superar los logros de su hermano y el reconocimiento de su auspiciante. Ésta es la historia de la frustración del protagonista por no lograr ser un líder, por no poder superarse, de no lograr encontrar su propio rumbo y sus decisiones, de sentirse siempre atrapado por las circunstancias de sus decisiones, del deporte y de la vida.

BIG LITTLE LIES Y LA NARRACIÓN ABSORBENTE

Big Little Lies es una miniserie cuya historia se desarrolla a partir de la investigación de un crimen del cual se desvelan los hechos en...