La Langosta es una historia que se desarrolla en un futuro no muy
lejano y en el que por circunstancias no especificadas las personas sólo son
admitidas en la sociedad si tiene una pareja. El universo se representa en un
Hotel-Cárcel para la reeducación del
amor, para las personas que no han encontrado a la persona que comparta sus
gustos, sus cualidades o sus defectos (aunque sean defectos físicos) y que en
caso de fracasar en éste intento, en un plazo de 45 días, serán convertidas en
un animal que ellos mismos escojan para que en ésta nueva forma tenga una
segunda oportunidad de encontrar una pareja. Ésta es la distopía pensada en el guión de Efthymis
Filippou y Yorgos Lanthimos, éste último también director de la película.
La Langosta es una película que intenta hacer una sátira de la
sociedad contemporánea que ha llevado al límite una incansable necesidad de
compañía, exaltándola al extremo y haciendo de los solitarios unos parias,
terroristas de la felicidad, de modo que se confunde la necesidad de ser feliz,
con la necesidad de convencernos de que somos felices, y esto sólo se logra
cuando lo publicitamos a los demás.
En ese sentido, Lanthimos exagera
y deforma los rituales cotidianos de las relaciones sociales y presenta a unos
personajes desnaturalizados, que se desprenden de toda naturalidad para
insertarse en una ridícula rutina que tiene un solo fin: encontrar pareja. Es
así como todo el ritual, perfectamente sincronizado, se convierte en un juego
ridículo en el que sólo participan ególatras y parásitos.
Imagen tomada de: http://adorocinema.com
El personaje principal, David
(Colin Farrell), y los demás huéspedes del hotel, actúan y hablan de forma
mecánica, de modo que el espectador palpa la sátira. En inicio las situaciones
pueden causar risa, pero con el paso de los acontecimientos se van tornando en
un mensaje cada vez más profundo y oscuro, convirtiendo la historia en un viaje
de aproximación a la naturaleza de una persona cobarde. Lanthimos confronta la
ridiculez frente a las debilidades humanas, como paso previo para avanzar, para
recuperar la naturalidad de las relaciones sentimentales, que hace tiempo sólo
se reducen a compromiso social.
Pero La Langosta también
representa una rebelión y un giro hacía la huida de la sociedad, hacia el
abandono del protagonista de su deseo de redención en favor de su inclusión en
el grupo de los que habitan fuera, la insurrección organizada de los solteros
que no acepta la nueva sociedad. En éste punto se puede ver a unos
revolucionarios en su ambición por no acatar las estrictas reglamentaciones impuestas
a la vida privada, y en especial a la vida en pareja, (uno de los mecanismos
para dirimir las discusiones en la pareja es la asignación de un hijo, el cual
permitirá apaciguar las diferencias) sin embargo, en su afán organizativo
terminan por establecer otro tipo de normativas tan disparatadas como las que
pretenden cuestionar. Es un mundo compartimentado, tan reaccionario en la
sociedad como dogmático en la rebelión, en el que no hay espacio para la vida
ni resquicio para la libertad.
Una película extraña, construida
con una idea disparatada y novedosa pero que trata de manera crítica los
preceptos que conforman nuestras sociedades y que busca despertar un momento de
reflexión en el espectador.
Escribir una película como La La Land es comentar una parte de la
historia de la cinematografía mundial, es resaltar la importancia que tuvo el
musical para la recuperación de la vida estadounidense después de la Gran Depresión.
Éste filme intenta darle una reinterpretación al género musical actualizándolo
e incorporando, a en particular de la actualidad del jazz, la discusión entre
los géneros tradicionales y las formas de evolución que deben tomar para poder
innovar.
El trabajo que realiza el director
Damien Chazelle tiene una gran semejanza con el trabajo realizado por Michel
Hazanavicius en 2011 con la película The
Artist, puesto que se reconoce que las corrientes, los géneros y elementos
técnicos que han aparecido en los últimos años en el cine lo han transformado y
que aun así, existen en la historia de la cinematografía mundial elementos que
pueden aportar a la actualidad del séptimo arte, aunque de la misma manera
insinúa que hay ya muy poco por inventar.
En este sentido, el director demuestra
saber muy bien lo que quiere, pues La La
Land habla del pasado y del presente, usa el musical y el jazz como como
medios para enfrentar la época de oro de Hollywood con un presente menos
brillante, toma una sencilla historia de amor y la enfrenta a la realidad,
enfrenta a los románticos soñadores con los realistas.
Es así como en La La Land se pueden diferenciar dos
momentos, uno en el que se muestra la gran influencia del cine musical clásico,
con una primera escena que puede resultar aterradora para aquellos que se dejan
llevar por las primeras impresiones de un filme. En éste primer momento las
referencias a los musicales de antaño son múltiples, pero también hacen
presencia títulos míticos de Alfred Hitchcock, Michael Curtiz o Robert Siodmak,
dónde se muestra que Chazelle es un apasionado cinéfilo, que intenta saldar
cuentas con el pasado y la historia del cine. En el segundo momento la música
empieza a tomar un lugar de fondo, lleva el hilo conductor de la historia, pero
fluye de manera más natural con la historia de amor, permitiendo así que se
desarrolle la excelente química que existe entre Ryan Gosling (Sebastian) y
Emma Stone (Mía).
Imagen tomada de: http://amazonaws.com/
Ryan entrega al personaje su
mirada triste y desarrolla una postura física que logra definir todo en
Sebastian, un soñador tan apasionado como derrotado, un soñador aferrado al
pasado del Jazz, un hombre que no ambiciona sino que sueña llegar a revivir los
años dorados de un club de jazz. Emma sencillamente brilla. Es tal vez la
estrella de la que habla la canción central. De tal modo que se permite su
lucimiento personal, porque el gran peso de la historia se encuentra ligado a
ella, a la cercanía física de su sueño de ser actriz, pues es una mesera que
trabaja en la cafetería de un estudio de cine, aunque duda de tener el talento
o la capacidad para soportar el ritmo que impone poder lograrlo, por lo cual se
va alejando de su sueño hasta derrotarse.
La La Land es la historia de un hombre que intenta despertar la
pasión en una mujer que duda de sí, de dos personas que encuentran en su
historia de amor el apoyo para lograr
vivir, y en alguna medida luchar por lo que quieren, pero que también se ven
enfrentadas a una realidad
dura con los soñadores, una ciudad que no está hecha para ellos,
que sólo vive en los logros pero que devora fracasos.
La La Land es un filme para complacer y para formarse una idea de
que el cine puede ser lo que el espectador quiera, que puede elaborar y
quedarse con el final que elija, un homenaje para el musical que a veces se
hace tan difícil de ver.
La serie creada, escrita y
dirigida, en algunos capítulos, por los hermanos Duffer (Matt y Ross) recrea el ambiente de los
ochentas, no sólo ambienta ésta década en el desarrollo de la historia sino que hace memoria y homenaje a una enorme cantidad de guiños de los elementos
más icónicos de ese momento, de modo que hacen presencia de forma descaradas o
veladas elementos de; E.T el extraterrestre, Los Goonies, La Cosa (de John Carpenter), Volver al Futuro, Tiburón, Posesión Infernal, Alien, El Resplandor, Encuentros
cercanos de Tercer Tipo, Pesadilla sin Fin, Los Bicivoladores, Poltergeist,
Viernes 13 o Star Wars.
Del mismo modo, y para ambientar
con mayor fuerza narrativa la historia, se alimenta de la cultura pop más relevante
de la época, de manera que se logra entrelazar la experiencia de Calabozos y Dragones con el universo de literario de Lovecraft, también se notan las influencias de las narrativas de El corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad, Cosmos de Carl Sagan y el tono característico de la obra de Stephen King.
Y es que no sólo son referencias
cinematográficas y literarias las que abundan en el desarrollo de Stranger
Things, sino que se recupera la narrativa de un país rural, las historias del pueblo pequeño, que carece de una realidad universal (muy diferente de la actual,
por los volúmenes de información y la internet), y que reconoce
lo real como lo próximo. Hawking es un lugar imaginario del Estado de Indiana pero que representa la forma de vida puramente local.
La estética pueblerina con sus
casas contrachapadas y muy alejadas unas de las otras, generan el ambiente
propicio para desarrollar el evento central de la serie, la desaparición del
niño Will Byers, y la paralela aparición de una misteriosa niña, teniendo como
fondo unas instalaciones secretas de una división del gobierno de los Estados
Unidos.
Todo comienza con y un grupo de
amigos muy unidos, grupo que evoca a los niños con ganas de aventuras, con
ganas de investigar, por eso se encuentran tan cerca de iconos como Elliot de
E.T., pero también al equipo de Los Goonies. Los niños Finn Wolfhard, Gaten
Mattarazzo y Caleb McLaughlin que interpretan a Mike, Dustin y Lucas
respectivamente, los cuales intentan encontrar a su amigo Will (Noah Schnapp),
grupo que se complementa con la brillante interpretación de la niña Eleven (Millie
Brown) con un personaje misterioso y fundamental, personaje que se lleva la
gran atención y en el que se centran los acontecimientos de la historia.
Imagen tomada de: http://www.forbes.com
El regreso de Winona Ryder, quien interpreta a Joyce, lo
hace con un papel de una sufrida madre, de clase trabajadora, que se envuelve
en el desespero de una madre en una situación límite; la desaparición de su
hijo menor, de modo que se entrega parte fundamental para el desarrollo de la
serie a la interpretación del personaje y no desencaja, aunque en algunos
momentos la sobreactuación se hace muy repetitiva.
El otro gran personaje es el Jefe de Policia Jim Hooper (David
Harbour), quien será el encargado de llevar la investigación de la desaparición,
y junto con él, los espectadores irán adentrándose en la intriga y conspiración
gubernamental que alberga ésta historia.
Stranger Things es una serie corta, pues consta de 8
capítulos, que bien pudo llegar a ser una película, pero que inserta muy bien
dentro de las influencias que contiene y que se enmarca de una manera profunda
en le década en la cual se narran los acontecimientos, es una serie para
disfrutar y para seguir en sus temporadas futuras.
La serie se encuentra basada en
el comic Luke Cage creado por Archie Goodwin, John Romita Sr. y George Tusk, el
cual se inserta en lo que se denominó como la corriente Blaxploitation, que no es otra cosa sino
la explotación en los diferentes medios de comunicación de la moda y cultura negra en la década
de los 70´s. La aparición de éste cómic estableció un hito, en
el cual se entrega un papel protagónico en solitario para un personaje de raza
negra.
Imagen tomada de: http://www.cultture.com
Luke Cage es una historia que se había tocado de forma tangencial por intermedio de la aparición del
personaje en varios capítulos en la serie Jessica Jones. Al igual que las
historias de las series Dare Devil y Jessica Jones, Luke Cage es una historia
de barrio que se desarrolla en Harlem, y que toma como referente de fondo a una
ciudad de Nueva York en recuperación, después de los sucesos de la primera
aparición de Los Vengadores, de modo que los superhéroes y sus acciones son
conocidas por el público en general, pero que para la vida de un barrio
deprimido como Harlem, son sólo anécdotas,
porque la vida allí sigue una rutina de violencia que se circunscribe a
la pobreza y a la necesidad de sobresalir y hacer dinero fácil como parte del estereotipo
de la cultura negra y latina que se intenta reescribir cada día.
La narración de la serie se
desarrollará en dos momentos, en inicio realizará una aproximación a la vida
cotidiana de Luke Cage (Mike Colter) quien adoptará a Harlem como su hogar y
que desde una serie de empleos pequeños, y dónde pasa desapercibido, será
testigo silencioso de cómo van cambiando las fuerzas de poder en el barrio,
cómo se van tejiendo tramas políticas y de corrupción, mientras que personas
como “Pops” Henry Hunter (Frankie Faison, Hannibal)
intentan luchar por la reconstrucción del barrio desde una pequeña barbería en
la que se intenta ofrecer un espacio de oportunidades de salir adelante para
los jóvenes.
De forma paralela, están las
investigaciones que lidera la Detective Misty Knigth (Simone Missick) que
buscan desenmascarar las tramas de corrupción política que se tejen en el “Harlem
Paradise”, club nocturno de música en vivo dirigido por Cornell
"Cottonmouth" Stokes (Mahershala Ali, Moonligth) y que frecuenta su prima y concejala Mariah Dillard (Alfre
Woodard, 12 Años de Esclavitud) como el
espacio propicio para hacer presencia política en el barrio.
Éste primer momento se encuentra
lleno de acción, con un enfrentamiento directo entre dos partes que quieren
hacer realidad su visión para el Harlem del futuro. Se muestra una
investigación que saca a flote los negocios oscuros que mantienen el poder de
la Concejala Dillard y por otro lado, se muestra la violencia que ejerce Cottonmouth
para hacerse al control de los negocios de drogas y armas que se realizan en el
territorio, enfrentado a la visión romántica de Pops apoyada por la presencia
física de Luke Cage.
Imagen tomada de: https://www.cineenserio.com/
En la segunda parte de la serie,
se narra por medio de varios flashbacks y un capítulo completo en el cual se
devela el pasado de Luke, y particularmente su anterior vida como Carl Lucas,
un hombre oriundo de un pequeño pueblo de Estados Unidos, hijo de un pastor de
iglesia y criado con unos fuertes valores morales y una vocación de entrega
para con los demás, que descubrirá como su vida se encuentra llena de mentiras y que lo guiarán a explorar una parte oscura de su personalidad. La
vida de Carl se encuentra dominada por la relación entre sus padres, y en
particular por el deseo constante por satisfacer a la figura paterna, de
encontrar su aprobación y en éste camino ha hecho parte del ejército y que
también ha sido agente policía, pero que en medio de sus funciones como oficial
es condenado por un delito, no determinado, por el cual termina en la prisión
de Seagate.
Ya en prisión, Carl será escogido
para iniciar una serie de experimentos ilegales a los que se somete a los
convictos con mayores cualidades de resistencia y agresividad. En desarrollo de
éstos experimentos y en medio de una explosión del laboratorio, en la cual
además se le da por muerto, terminará por entregar a Carl poderes que le hacen
poseedor una mayor fuerza, resistencia física y una piel impenetrable, con lo
cual puede darse a la fuga de la prisión y emprender una nueva vida como Luke
Cage.
Imagen tomada de: https://i2.wp.com/hipertextual.com
Ésta segunda parte es mucho más
lenta, una parte que intenta acercarse a la profundidad del personaje, a las
motivaciones de su lucha y en su autoreconocimiento como un antihéroe, en
reconocerse como el “héroe de alquiler” de los cómics, el hombre que quiere
marcar una diferencia sin ser un héroe, en poder llevar una vida tranquila y
usar sus poderes sólo cuando se requiera. Es un viaje por quiere rendir
homenaje a las diferentes facetas del cómic y a las transformaciones que ha
sufrido el personaje con los años y al mismo tiempo es una manera de entregar
al personaje la libertad para poder construir su futuro en la serie de una
manera más independiente, es saldar cuentas con el pasado para construir un
devenir más libre. Luke Cage es una serie para los amantes de los cómics que saben esperar, es una serie que si se sabe reconocer los movimientos de la historia del personaje, es muy disfrutable.
Luke Cage se estrenó el pasado 30
de septiembre de 2016 como parte de un proyecto más grande y ambicioso que
intenta estructurar la historia de un grupo de héroes más cercanos a la ciudad;
Los Defensores. Serie que se encuentra en desarrollo por parte de la
colaboración en Netflix y Marvel Comics, y de la cual ya han debutado dos
protagonistas a través de las dos temporadas de Daredevil y una temporada de
Jessica Jones, con Luke Cage disponible, sólo hace falta el estreno de la Serie
Iron First para completar el grupo.
Psi es una serie que narra las
historias en las que se ve involucrado el psiquiatra, psicoanalista Carlo
Antonini (Emilio de Mello), casos que
no sólo llegan a su consulta, sino que llegan a su vida de diferentes maneras,
porque es la vecina de su edificio, una extraña en una esquina o por la llamada
inoportuna de un amigo, pero siempre motivado por su particular gusto por aventuras,
y por su interés por las personas, lo que lo puede definir como un hombre siempre
intervencionista. Es por ello que las historias trascienden el concepto de
consulta y se insertan en la idea de terapia que, con métodos poco
convencionales, acercan a Carlo a diferentes casos clínicos que se inspiran en
las obras literarias del psiquiatra Contardo Calligaris.
Imagen tomada de: http://tudoparahomens.com.br/ en ella Contardo Calligaris (frente) y Emilio de Mello (fondo) en el set de la serie Psi.
El protagonista se mueve en un
mundo familiar que se compone por su exesposa, de la que se encuentra recién
separado, la abogada Flavia (Aida Leiner), y los hijos de ésta; Henrique (Igor
Armucho), de 17 años, y Marina (Bianca Vedovato), de 12 años a los cuales Carlo
se encuentra muy apegado sentimentalmente.
Su círculo familiar los
complementa Mark (Victor Mendes), el único hijo biológico de Carlo, que nació en
Francia y vive en Nueva York y su amiga, confidente y colega de profesión, Valentina
(Claudia Ohana), mujer a la cual Carlo expone sus inquietudes, con las que discute
los casos y con la cual construye gran parte de las posibles conclusiones de
los mismos.
La relación entre Valentina y Carlo tendrá
dedicado un capítulo particular por la manera poco convencional en que su
relación ha evolucionado, de modo que en un inicio Carlo se convirtió en una
especie de tutor para ella, pero en la actualidad de la serie las experiencias
que ella tuvo trabajando con Médicos Sin Fronteras en una larga temporada en
África, han generado un respeto diferente en el que el maestro ahora busca
respuestas en una colega muy respetada y que considera siempre como una guía.
Otros personajes permean la vida
cotidiana del protagonista son Severino (Raul Barreto), el enterrador del
Cementerio de la Consolación, lugar al que converge Carlo con relativa
frecuencia y Roberto (Otavio Martins), investigador de la Policía Civil y amigo
de la infancia.
Imagen tomada de: http://www.cineenlinea.net/
La serie se encuentra compuesta
por capítulos de una hora de duración y autoconcluyentes, pero que guardan como
fondo la vida de Carlo y las relaciones con su círculo familiar y social más íntimo,
personas con los que comparte gran parte de las reflexiones acerca cuestiones
existenciales y morales que derivan de sus casos. Las situaciones a las cuales
se ven enfrentado el protagonista ponen de manifiesto la dualidad de la
sociedad brasileña, pues las argumentaciones a veces han manifiesto valores
progresistas y en otras ocasiones valores muy conservadores, del mismo modo alimenta
fantasías sexuales peculiares pero también expresa ideales de vida familiar muy
tradicional, pero al final en cada caso se impone la perspectiva de un
profesional para quien las patologías más extrañas son tan naturales como la cotidianidad
que le rodea.
Psi es una serie para disfrutar,
no sólo por su calidad visual sino por su excelente construcción narrativa. Aunque
se puede pensar que es otra serie acerca del psiquiatra y sus pacientes, en
ésta encontraremos una dinámica cuyo ritmo se encuentra determinando por el
entorno, por la reflexión social y como gran parte de éstos elementos influyen
en cada hombre y mujer de una sociedad determinada, es una serie que se basa en
la observación en la capacidad analítica del protagonista y en la personalidad
que éste impone para cambiar las circunstancias de la vida de quienes él adopta
como su paciente.
Ésta serie es otra muestra de la
muy buena relación que se establece entre la literatura brasileña y sus
producciones televisivas.
Ninfomanía es la historia del auto reconocimiento de la naturaleza
de Joe (Charlotte Gainsbourg), donde
se narra el trasegar de una mujer en el mundo hostil en que ha tenido que
existir. La forma narrativa es sólo una excusa para que el director danés Lars
Von Trier continúe con la exploración de formas audiovisuales, donde utiliza
los tabúes y censuras para realizar una crítica en contra de una sociedad que
el cineasta presenta como hipócrita en lo que respecta a los temas de la
sexualidad.
Imagen tomada de: http://image.tmdb.org/
Ninfomanía fue dividida en dos volúmenes lo que revela un elemento
temático, de modo que establece dos ritmos diferentes, uno más ligero que el
otro. El primero, es el relato de la adicción al sexo de Joe y, de paso, el de
su propia vida. Desde el principio, Joe va a subrayar que ella es una mala
persona, mientras Seligman (John
Skarsgard) va a tratar de matizar las afirmaciones de la narradora y cuya
conciliación necesaria entre las dos posiciones no será fácil tarea para el
espectador, sino que se acercará más a la interpretación pesimista que le
director parece hacer manifiesta.
Éste primer volumen relata los inicios
de la vida sexual de Joe (interpretada entonces por Stacy Martin), aquí la narrativa adquiere un tono más cómico que el
resto, pero siempre con la intención de presentar los recuerdos en un tono de
cómica farsa. Las narrativas de los años juveniles, se llenan con las
descripciones de su primer encuentro con Jerome (Shia LaBeouf), el primer trabajo y los recuerdos de su infancia,
familia y amigos, travesías en que el sexo se va imponiendo como una necesidad
para la protagonista. Pocos tonos amargos opacan esta primera parte, pero se
reconoce que éstos son parte integral de la vida de modo que hacen presencia en
la remembranza de la muerte del padre de Joe (Christian Slater), o en la irrupción al apartamento de la
protagonista por parte de H (Uma Thurman),
quien persigue a su marido, enamorado de la ninfómana, hasta llegar al momento
en que los sentimientos dejan de existir en la vida de Joe.
Imagen tomada de: http://nación.com
En contraste, el segundo volumen
es más amargo, donde hace presencia el reconocimiento de la decadencia que
viene con la madurez y la vejez. La insatisfacción llega a la vida de Joe y lo
convencional y monótono se hace insoportable, de modo que empieza la búsqueda y
exploración por las diversas maneras de despertar los sentimientos olvidados,
por lo que paga por los servicios de K (Jaime
Bell) para que la someta a prácticas sádicas. Con el tiempo, Joe se va
marginando. Rechaza la obligación de asistir a grupos de apoyo para adictos y,
finalmente, acepta el trabajo que le sugiere L (Willem Dafoe) como cobradora de chantajes para éste, así el segundo
volumen se constituye como una farsa triste y llena de pesimismo.
Aunque los volúmenes comparten
elementos, como el contrapunto que ocurre en el diálogo entre Seligman y Joe,
donde ella narra mientras Seligman comenta sus aventuras comparándolas con la
pesca, la polifonía musical y la historia del cristianismo. Las comparaciones
hacen de sus digresiones espacios para convertir la experiencia de un personaje
en las evidencias de otros conocimientos, lo que evoca cierto sentido de provocación
con la reiteración de imágenes de las narraciones subvirtiendo el uso de la voz
en off.
Imagen tomada de: http://www.screen.com.mx
Ninfomanía es una narración en la que se intenta alejar de lado
cualquier moralismo facilista, insertando un humor cruel e incluso macabro, de
modo que pretende develar el lugar que ocupa el sexo en la sociedad y en cómo
la sociedad reacciona a éste. La sexualidad que muestra Von Trier no procura
excitar, sino que es parte constitutiva de los personajes que vemos, de manera
que el sexo que aparece es puramente necesario, no se encuentra forzado, ni se
debe justificar, puesto que Joe se vuelve adicta y no lo puede dejar y el
espectador no debe buscar pasión en él.
Las escenas de sexo que pasan una
tras otra no son sino la descripción que hace de ellas un entomólogo, y no un
pornógrafo. Al director le interesa mostrar cómo el sexo puede volverse un
motor de poder, o una razón para marginar a quien es diferente. Von Trier a
través de los comportamientos sexuales que aparecen en la película, busca
enfrentar a la sociedad con su propia imagen, que aparece como un conjunto
cerrado que no ha sido capaz de comprender la naturaleza de los individuos que
viven en ella.
Teniendo como marco a la ciudad
de Nueva York, en un contexto post 9/11, se introduce al espectador a la vida de Al Nashir Kahn, o como él prefiere ser
llamado: “Naz”, (Rizwan Ahmed actor y músico británico, que interpretó al
ayudante de cámara en la película Nightcrawler);
hijo de inmigrantes pakistaníes nacido en los Estados Unidos, con una familia que
conserva las tradiciones de Pakistán y vive rodeada de
la comunidad que comparte y fortalece las costumbres familiares . La madre
dedicada a las labores domésticas y a la crianza de sus dos hijos, que aunque
ya mayores se encuentran insertos en el
núcleo del hogar, que se complementa con un padre conductor y copropietario de
un taxi.
La aproximación a la vida
cotidiana de “Naz” es fugaz pero diciente, un muchacho que tiene buenas
calificaciones y que busca en los estudios universitarios la forma de generar
mejores condiciones para su familia; un
joven que desempeña labores de tutor en algunas materias para los estudiantes
deportistas, lo que refleja un compromiso con la comunidad y responsabilidad
individual del personaje.
Imagen tomada de: www.osn.com
Pero todo buen muchacho tiene la
curiosidad de disfrutar de la vida, y en particular de la noche. Al ser
invitado a una fiesta en el centro de Manhatan, espera ser recogido por un
amigo, pero todos sus planes se derrumban al saber que no contará con el
transporte para asistir a la fiesta. Éste es el momento de quiebre, las
decisiones y circunstancias que a un hombre le pueden cambiar la vida. El
momento en que los dilemas hacen presencia y se encuentra la dicotomía de
actuar conforme a los elementos racionales o a las pasiones que hacen presencia
para determinar la vida de los hombres.
Naz toma el taxi de su padre sin
permiso, decidido a ir a la fiesta. Se extravía y en el camino es abordado por
una mujer joven y bonita en mitad de la noche en un lugar desconocido. Esta
cadena de eventos establecería un giro radical para sus planes iniciales. Un
simple “a la Playa”, marca el destino de una noche que inicia con un
posibilidad de romance, de aventura, de enfrentarse a lo desconocido y ser
guiado por la belleza y el misterio. Afrontar la noche, conocer sus
posibilidades y caminar en el mundo cercano, y alejado al mismo tiempo, de las
drogas, son los elementos que marcan el punto de partida de una carrera
desesperada por vivir lo hasta ahora no experimentado.
Imagen tomada de: s.newsweek.com
Jack Stone (John Turturro, ícono
de la filmografía de los hermanos Coen y protagonista de Barton Fink) es un abogado que trabaja bajo una simple premisa
“gratis hasta que salga libre”, ya que no se enfrenta a grandes retos
judiciales, siempre busca la forma fácil para
resolver cada caso involucrándose lo menos posible, sin embargo, al
encontrarse en el “lugar correcto” y cruzarse con la mirada de Naz, la mirada
de un hombre perdido que se encuentra en condiciones adversas y desconocidas, se
involucra. Vuelve a creer en la justicia, a enfrentar un verdadero caso para
renovar la confianza en sí mismo y dejar de lado una cotidianidad que se pudre sin
expectativas más allá de su destruida vida familiar.
El detective Dennis Box (William
“Bill” Camp, Doce Años de Esclavitud)
es quien se hace cargo de la investigación. Un policía ad portas de su
jubilación que ve en la situación de Naz un caso fácil, una manera de retirarse
ejerciendo un gran acto de justicia, una forma de sacar de las calles a un
asesino por última vez en su carrera. Por estas razones se muestra como un
hombre curtido por las situaciones de la calle, que sabe hacer su papel de “matarlos
suavemente”, de mostrarse como una solución, como un amigo que quiere ayudar a
salir de ese gran problema, pero lo único que quiere es resolver con celeridad
lo que en inicio se presenta como obvio.
Las actuaciones encuentran, en el
ritmo lento de la historia, la manera para desarrollar su dramatismo; es el
drama entendido como una vivencia personal, como el diario vivir y sobrevivir
en una Nueva York diversa y nocturna, inmersa en el mundo del delito menor al
que se enfrentan los hombres de una manera natural, el mundo del robo, la
prostitución, el consumo de drogas, pero que encuentra en el gran delito una
manera de ahondar en los temores más personales de cada uno de los personajes.
La forma de descomposición
personal que sufre el protagonista responde a la máxima: “es mejor cometer
injusticias que padecerlas”. Eso es su vida en la cárcel, la transformación en
un verdadero criminal. La forma en que la justicia legal actúa en contextos
específicos genera que se emita un veredicto antes de conocer la realidad del
hecho a juzgar. Y en ese mismo sentido, se intenta conocer el límite de un
hombre, que se ve sometido a las condiciones más adversas que puede pensar, y
cuánto puede mantenerse antes de sucumbir a las condiciones que le impone el
entorno.
Una miniserie que intenta generar
un debate acerca de nuestros prejuicios, acerca de la capacidad que se debe
tener para comprender y analizar la realidad más allá de nuestras vagas y
simples opiniones. Es una invitación a superar las apariencias, a encontrar un
sentimiento de verdad por debajo de la capa de banalidad que cubre las situaciones de la vida.